Distrito Gorina / Una nueva forma de urbanidad en las afueras de La Plata

Ubicado en las afueras de La Plata, en un territorio donde lo urbano y lo rural todavía conviven, el proyecto se concibe como un ensayo sobre nuevas formas de habitar colectivamente. En este contexto, la arquitectura opera como un dispositivo capaz de construir relaciones, atmósferas y modos de convivencia.

La planta baja asume un carácter abiertamente público. A través de estrategias de continuidad, el edificio prolonga el plano urbano hacia el interior y configura una plaza seca que funciona como espacio de acceso, encuentro y transición entre calle y arquitectura.


En el centro del conjunto, un vacío de triple altura organiza las circulaciones verticales y horizontales, construyendo un sistema de relaciones visuales que excede la lógica funcional. Las escaleras recorren este núcleo común, transformándolo en un espacio de observación e interacción cotidiana.


Sobre ambas fachadas, una serie de expansiones continuas conforman un jardín elevado compartido. Un paño textil translúcido regula el ingreso de luz natural, aporta privacidad y unifica la imagen del edificio mediante una atmósfera de luz tamizada y sombra cálida.

La vegetación asciende y atraviesa el proyecto, cualificando cada unidad desde una condición colectiva donde lo privado se relaciona permanentemente con lo común.
Distrito Gorina propone una arquitectura donde los espacios compartidos dejan de ser residuales para convertirse en el núcleo del proyecto, ensayando una forma posible de convivencia contemporánea.





