Edificio residencial con estudio

Ubicada en un pequeño pueblo al pie del Jura, esta vivienda con estudio se inserta en un entorno rural, adaptándose a la topografía mediante una implantación longitudinal sobre la ladera. La volumetría estrecha y alargada se desplaza hacia el borde superior del terreno, liberando un extenso espacio exterior soleado hacia el valle. El acceso se produce desde un antejardín posterior, resguardado de la vista pública.


El edificio, de una sola planta, fue construido en madera prefabricada y se eleva sobre una base de hormigón, generando una relación liviana con el jardín. Aberturas de piso a techo permiten el ingreso generoso de luz natural y fortalecen la conexión visual con el paisaje. La cubierta inclinada a dos aguas, que se desarrolla longitudinalmente, produce interiores altos que acentúan el carácter de estudio.

La organización en planta responde a una secuencia tipo enfilade, donde los espacios principales se ubican en los extremos del volumen y se conectan a través de un corredor longitudinal. El núcleo central aloja dormitorios y servicios, separando el estudio del estar-comedor. Un pasillo posterior articula los ambientes y ofrece almacenamiento y una pequeña área de trabajo, iluminada por ventanas puntuales hacia el norte. Una puerta corrediza permite independizar el estudio del resto de la casa.


La construcción prioriza materiales sostenibles y crudos, favoreciendo un ambiente interior saludable. Superficies de madera aserrada y cepillada definen la expresión tanto interior como exterior, mientras que el pavimento continuo coloreado armoniza con los tonos tierra del volumen central. La cubierta se resuelve con planchas onduladas de fibrocemento, y lamas de madera acentuadas en la fachada exterior refuerzan la expresión tectónica y protegen la privacidad.

