{"id":2384,"date":"2019-03-08T13:15:10","date_gmt":"2019-03-08T16:15:10","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaplot.com\/?p=2384"},"modified":"2019-03-08T13:15:10","modified_gmt":"2019-03-08T16:15:10","slug":"la-ciudad-como-proyecto-estatal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/curiosistas.com\/en\/la-ciudad-como-proyecto-estatal\/","title":{"rendered":"La ciudad como proyecto estatal"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><div class=\"vc_row wpb_row vc_row-fluid\"><div class=\"wpb_column vc_column_container vc_col-sm-12\"><div class=\"vc_column-inner\"><div class=\"wpb_wrapper\">\n\t<div  class=\"wpb_single_image wpb_content_element vc_align_center wpb_content_element\">\n\t\t\n\t\t<figure class=\"wpb_wrapper vc_figure\">\n\t\t\t<div class=\"vc_single_image-wrapper   vc_box_border_grey\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1400\" height=\"605\" src=\"https:\/\/curiosistas.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/190308_W_ELINBAUM_La-ciudad-como-proyecto-estatal-_Foto-de-portada-.jpg\" class=\"vc_single_image-img attachment-full\" alt=\"\" title=\"190308_W_ELINBAUM_La ciudad como proyecto estatal _Foto de portada\" srcset=\"https:\/\/curiosistas.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/190308_W_ELINBAUM_La-ciudad-como-proyecto-estatal-_Foto-de-portada-.jpg 1400w, https:\/\/curiosistas.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/190308_W_ELINBAUM_La-ciudad-como-proyecto-estatal-_Foto-de-portada--300x130.jpg 300w, https:\/\/curiosistas.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/190308_W_ELINBAUM_La-ciudad-como-proyecto-estatal-_Foto-de-portada--768x332.jpg 768w, https:\/\/curiosistas.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/190308_W_ELINBAUM_La-ciudad-como-proyecto-estatal-_Foto-de-portada--1024x443.jpg 1024w, https:\/\/curiosistas.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/190308_W_ELINBAUM_La-ciudad-como-proyecto-estatal-_Foto-de-portada--100x43.jpg 100w\" sizes=\"(max-width: 1400px) 100vw, 1400px\" \/><\/div>\n\t\t<\/figure>\n\t<\/div>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><div class=\"vc_row wpb_row vc_row-fluid\"><div class=\"wpb_column vc_column_container vc_col-sm-12\"><div class=\"vc_column-inner\"><div class=\"wpb_wrapper\">\n\t<div class=\"wpb_text_column wpb_content_element\" >\n\t\t<div class=\"wpb_wrapper\">\n\t\t\t<p><strong>Durante los \u00faltimos a\u00f1os, y especialmente desde su elecci\u00f3n como sede principal de los Juegos Ol\u00edmpicos de la Juventud, la Comuna 8 \u2013al suroeste de la Ciudad de Buenos Aires\u2013 ha vuelto a ser tema de debate dentro de la agenda gubernamental de la ciudad y la naci\u00f3n. Este texto expone, a trav\u00e9s de un recorrido por la genealog\u00eda del espacio estatal porte\u00f1o, el devenir de un territorio que, pese a las continuas inversiones p\u00fablicas, modificaciones en los c\u00f3digos urbanos, y el tenaz anhelo de modernizaci\u00f3n y lucro, a\u00fan permanece relegado.<\/strong><\/p>\n\n\t\t<\/div>\n\t<\/div>\n\n\t<div class=\"wpb_text_column wpb_content_element parrafo-sangria\" >\n\t\t<div class=\"wpb_wrapper\">\n\t\t\t<p>La relaci\u00f3n conceptual y operativa entre los planes y los proyectos ha sido siempre cambiante y a menudo problem\u00e1tica. \u00bfQu\u00e9 fue de su sinergia y su reciprocidad, su insustituible \u201cco-presencia\u201d, preconizada por Campos Venuti en su c\u00e9lebre art\u00edculo \u201cPlan o Proyecto: una falsa alternativa\u201d?<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Para explicar el v\u00ednculo entre las dos figuras can\u00f3nicas de los urbanistas, ser\u00eda oportuno, antes, definirlas de forma no tan figurativa, enmarc\u00e1ndolas en la jerga de las pol\u00edticas p\u00fablicas urbanas, como planes generales y planes especiales. Los primeros se usan para guiar el proceso de urbanizaci\u00f3n de un municipio y regular los usos del suelo en toda su superficie, lote a lote. Mientras que los planes especiales \u2013los proyectos\u2013 se emplean en sectores parciales que demandan soluciones sofisticadas, espec\u00edficas y m\u00e1s detalladas. Pese la diversidad de neologismos para denominarlos (plan de detalle, plan de sector, plan parcial, \u00e1rea de renovaci\u00f3n, \u00e1rea de reserva, etc.), en esencia todos los planes especiales responden a dos condiciones tipol\u00f3gicas: 1) la delimitaci\u00f3n ad hoc de un sector de intervenci\u00f3n parcial dentro de un municipio y 2) la relaci\u00f3n de subordinaci\u00f3n instrumental con el plan general.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de su papel en la gesti\u00f3n del desarrollo urbano, los planes especiales se utilizan para explorar la potencialidad de los lugares de cara a su oportuna transformaci\u00f3n. Por eso se los suele denominar \u201cproyectos urbanos\u201d, quiz\u00e1s una de las nociones con mayor espesor cultural en la epistemolog\u00eda del urbanismo de los \u00faltimos cincuenta a\u00f1os.<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> Entre otras contribuciones, la experiencia del proyecto urbano permiti\u00f3 pasar de la noci\u00f3n moderna de \u201cestructura\u201d a la idea postmoderna de \u201cfragmento\u201d que, a fines de los ochenta, motiv\u00f3 un debate que afloj\u00f3 los cimientos de la disciplina al poner en cuesti\u00f3n la relaci\u00f3n un\u00edvoca entre el plan y los proyectos, es decir, entre el plan general y los planes especiales.<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>En la actualidad esa discusi\u00f3n ya no tiene sentido: si bien legalmente a\u00fan es posible revisar los planes generales en uso o redactar otros nuevos, es pr\u00e1cticamente inviable conseguir el consenso pol\u00edtico necesario para aprobarlos. Su lenta extinci\u00f3n restringe la operatividad del urbanismo a las intervenciones fragmentadas, es decir, a la implementaci\u00f3n de los planes especiales y, obviamente, a las sucesivas modificaciones puntuales de los planes generales vigentes. Distorsionados de su uso original (la subordinaci\u00f3n al plan general), el auge de los planes especiales echa luz sobre una serie de contradicciones t\u00e9cnicas, reglamentarias e institucionales que, al mismo tiempo, permite entrever un elenco de formas novedosas de intervenci\u00f3n urban\u00edstica. \u00bfCu\u00e1les son estas innovaciones?, \u00bfc\u00f3mo cambia la relaci\u00f3n entre el plan y los proyectos? o, en otras palabras, \u00bfde qu\u00e9 modo la interacci\u00f3n entre los planes generales y los especiales moldea y representa la forma espacial del Estado? Estas son las cuestiones que intentar\u00e9 responder analizando la evoluci\u00f3n del planeamiento urbano en la Ciudad de Buenos Aires. En este sentido, m\u00e1s que hacer un nuevo racconto hist\u00f3rico de los planes porte\u00f1os<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>, pretendo trazar la genealog\u00eda de su espacio estatal, centr\u00e1ndome en la reflexi\u00f3n te\u00f3rica m\u00e1s que en las tramas hist\u00f3ricas e institucionales.<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> Por eso, previamente a la descripci\u00f3n del caso, es oportuno revisar algunos conceptos b\u00e1sicos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #808080;\"><strong>El espacio estatal<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Antes de abocarse exclusivamente a la parafernalia de las infograf\u00edas planetarias desde el Urban Theory Lab de Harvard, Neil Brenner, uno de los ge\u00f3grafos cr\u00edticos m\u00e1s citados de la \u00faltima d\u00e9cada, escribi\u00f3 un libro sobre el espacio que produce el Estado.<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> <em>New State Spaces<\/em> parte de la cr\u00edtica a las investigaciones sobre las pol\u00edticas p\u00fablicas urbanas que consideran al Estado como un pretexto: una organizaci\u00f3n estable y aut\u00f3noma que opera de forma omnipresente \u2013casi milagrosa\u2013 para mantener integrados a la sociedad y al espacio. M\u00e1s all\u00e1 de esta \u201cilusi\u00f3n formalista\u201d, seg\u00fan Brenner, lo que importa no es tanto el dise\u00f1o o la implementaci\u00f3n de las pol\u00edticas p\u00fablicas, sino desentra\u00f1ar sus discursos: su capacidad para retratar la unidad, la coherencia y, sobre todo, la estabilidad tranquilizadora de las instituciones del Estado en la medida que legitiman u ocultan las desigualdades inherentes al desarrollo urbano.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfqu\u00e9 es el Estado? La respuesta no es inmediata. Para construirla, quiz\u00e1s deber\u00edamos partir de un enfoque institucional, m\u00e1s o menos consensuado, seg\u00fan el cual la noci\u00f3n de Estado se apoya en tres pilares: un territorio bajo su control, un aparato que toma decisiones y una poblaci\u00f3n sujeta a su autoridad. En este sentido, \u201clo estatal\u201d se refiere a la apropiaci\u00f3n (pol\u00edtica, simb\u00f3lica y cultural) de un espacio por parte del poder del Estado, mientras que \u201caparato estatal\u201d designa al conjunto de organizaciones cuya funci\u00f3n, construida y aceptada socialmente, es hacer cumplir las decisiones obligatorias para los miembros de la sociedad, en nombre del inter\u00e9s general.<\/p>\n<p>El car\u00e1cter abstracto de esta definici\u00f3n de Estado, sobre todo la idea de \u201cinter\u00e9s general\u201d, fue interpelada por otros razonamientos como, por ejemplo, el gubernamental. Lo que garantiza la integraci\u00f3n pol\u00edtica y civil de la sociedad, escrib\u00eda Gramsci, no es el ensamblaje jur\u00eddico-institucional del Estado, sino las relaciones de poder que se ejercen desde arriba a trav\u00e9s de lo que defini\u00f3 como \u201chegemon\u00eda\u201d.<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a> As\u00ed tambi\u00e9n lo concibi\u00f3 Foucault aunque, a diferencia de Gramsci, lo examin\u00f3 desde abajo, a nivel micro, para mostrar que el Estado no es una cosa pre-constituida o un sujeto racional (no es el gobierno actuando de \u201cel Estado\u201d), sino un ensamblaje de poderes \u2013en plural\u2013 que opera a trav\u00e9s de coyunturas y horizontes de acci\u00f3n espec\u00edficos.<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>Para separar la definici\u00f3n de Estado de conceptos como \u201cgobierno\u201d, \u201cnaci\u00f3n\u201d o \u201cterritorio\u201d, el polit\u00f3logo ingl\u00e9s Robert Jessop elabor\u00f3 a fines de los ochenta una nueva teor\u00eda general del Estado, en particular del Estado capitalista, consider\u00e1ndolo como una forma espec\u00edfica de las relaciones sociales.<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a> La \u201cforma del Estado\u201d, dice Jessop, se constituye a partir de su separaci\u00f3n institucional \u2013o su no intervenci\u00f3n\u2013 en la \u201cforma del capital\u201d, refiri\u00e9ndose con esto \u00faltimo a una determinada esfera de producci\u00f3n, de circulaci\u00f3n de mercanc\u00edas y de regulaci\u00f3n de precios. Seg\u00fan Jessop,<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a> la separaci\u00f3n entre lo pol\u00edtico y lo econ\u00f3mico es funcional al capitalismo, en la medida que el Estado provee muchos de los medios necesarios para la producci\u00f3n industrial entre otras precondiciones para las inversiones privadas, como son los marcos legislativos, la burocracia, la intervenci\u00f3n indirecta en la econom\u00eda y los \u00f3rganos represivos.<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>Si bien el Estado es una relaci\u00f3n social distintiva entre otras, su jerarqu\u00eda no garantiza el equilibrio social ni que sus funciones se traduzcan autom\u00e1ticamente en un marco coherente, coordinado o reproducible. La unidad del Estado nunca se da <em>ex-ante<\/em>, sino que es el resultado emergente, controvertido y potencialmente inestable de continuas luchas socio-pol\u00edticas. De hecho, la imagen unificada del Estado \u2013imagen que Jessop denomina \u201cefecto de Estado\u201d\u2013 se proyecta en la sociedad civil solo a trav\u00e9s de la movilizaci\u00f3n de iniciativas estatales que con much\u00edsimo esfuerzo logran estabilizar e institucionalizar las fuerzas sociales, pese a su car\u00e1cter vol\u00e1til y contradictorio.<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>Para explicar el papel de las pol\u00edticas p\u00fablicas en la construcci\u00f3n de las instituciones estatales y en los modos de intervenir del Estado, Jessop propone el concepto de \u201cselectividad\u201d: \u201cel Estado es selectivo en la medida en que privilegia ciertas clases sociales, intereses, lugares y actores por sobre otros\u201d.<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a> Sin embargo, esto no debe entenderse como una forma discrecional de intervenir, sino como el resultado de pugnas socio-pol\u00edticas en el espacio y en el tiempo. La selectividad resulta as\u00ed de la relaci\u00f3n din\u00e1mica entre las estructuras estatales heredadas y las nuevas iniciativas pol\u00edticas que Jessop tipifica a partir de sus objetivos institucionales. Por un lado, los proyectos estatales, el primer tipo, son aquellas iniciativas que intentan mantener \u2013o modificar\u2013 la propia estructura del Estado, otorg\u00e1ndole unidad funcional, coordinaci\u00f3n operativa y coherencia organizativa. Se refieren, por ejemplo, a los reg\u00edmenes tributarios, parlamentarios, de representaci\u00f3n, etc. Por otro lado, las estrategias estatales, el segundo tipo de iniciativa pol\u00edtica, son aquellas que apuntan a movilizar el circuito del capital a trav\u00e9s de formas espec\u00edficas y selectivas de intervenci\u00f3n socioecon\u00f3mica. Baste mencionar como ejemplo, entre otras estrategias, la (des)regulaci\u00f3n de los precios, del mercado de divisas, o de las leyes salariales. Cuando los proyectos estatales son exitosos producen \u201cefectos de Estado\u201d que disimulan las estrategias econ\u00f3micas, transmitiendo la sensaci\u00f3n tranquilizadora de que las instituciones estatales funcionan, son estables y, sobre todo, equitativas. La relaci\u00f3n entre los proyectos (lo pol\u00edtico) y las estrategias (lo econ\u00f3mico) es dial\u00e9ctica: ambos se condicionan y se ajustan mutuamente. Son como las dos caras de un bordado: la figura llana del anverso y la figura ininteligible del reverso no coinciden, pero ambas est\u00e1n atadas y tensadas con el mismo hilo.<\/p>\n<p>En un intento por reelaborar los argumentos de Jessop en t\u00e9rminos espaciales, Brenner sugiri\u00f3 que las instituciones estatales tambi\u00e9n privilegian algunas geograf\u00edas por sobre otras.<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a> Siguiendo este razonamiento, defini\u00f3 la configuraci\u00f3n espacial del Estado tomando como referencia los tres elementos b\u00e1sicos de la teor\u00eda Jessop. El primero, la forma espacial del Estado, alude al principio de la territorialidad concebida sobre la base de unidades pol\u00edticas formalmente equivalentes, moduladas y aut\u00f3nomas como, por ejemplo, los pa\u00edses, las provincias y los municipios. El segundo elemento se refiere a los proyectos espaciales que tienen como fin diferenciar e integrar la territorialidad \u201cformal\u201d del Estado en jurisdicciones y niveles administrativos. Su objetivo apunta a coordinar las regulaciones urban\u00edsticas, los v\u00ednculos fiscales, la provisi\u00f3n de servicios, la inversi\u00f3n en infraestructuras, etc. Adem\u00e1s de hacer legible la modulaci\u00f3n pol\u00edtica del Estado, los proyectos espaciales permiten tambi\u00e9n modificarla. Valga como ejemplo la subdivisi\u00f3n de los municipios en comunas, o la uni\u00f3n de varios municipios en nuevas comarcas o regiones. El tercer elemento, las estrategias espaciales, se refiere a las intervenciones y regulaciones que tienen como fin privilegiar el desarrollo econ\u00f3mico y social de algunos territorios por sobre otros. La divisi\u00f3n espacial del trabajo, la exenci\u00f3n impositiva a ciertas actividades productivas, la delimitaci\u00f3n ad hoc de distritos tem\u00e1ticos, son solo algunas de las estrategias que diluyen el purismo de la forma espacial del Estado: anulan la horizontalidad entre las jurisdicciones formalmente aut\u00f3nomas y descentralizadas, pero tambi\u00e9n el principio de la subsidiariedad entre escalas y niveles administrativos.<\/p>\n<p>En definitiva, el espacio estatal es un terreno pol\u00edtico-institucional din\u00e1mico, sobre el cual diversas fuerzas sociales (partidos pol\u00edticos, ONGs, movimientos sociales, vecinales, etc.) intentan influir en su organizaci\u00f3n territorial y en su actividad reguladora. El espacio en el que se movilizan los proyectos y las estrategias estatales es en s\u00ed mismo el producto y el motor del equilibrio \u2013o desequilibrio\u2013 del desarrollo urbano.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #808080;\"><strong>El espacio estatal porte\u00f1o en cinco episodios y dos escalas<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Definidos los principales conceptos de la teor\u00eda del espacio estatal, pretendo explicarlos a trav\u00e9s de un caso concreto \u2013la Ciudad de Buenos Aires\u2013, ocupandome simult\u00e1neamente de dos unidades de an\u00e1lisis: la jurisdicci\u00f3n municipal y el sector sudoeste coincidente con la actual Comuna 8. Como ya he mencionado, m\u00e1s que una recopilaci\u00f3n hist\u00f3rica de los planes urbanos de Buenos Aires, pretendo construir la genealog\u00eda de su espacio estatal, a partir de la combinaci\u00f3n de cuatro elementos: los modelos de desarrollo urbano, la divisi\u00f3n espacial del trabajo, los ciclos de inversi\u00f3n y regulaci\u00f3n, y la creaci\u00f3n de nuevos espacios para las actividades econ\u00f3micas. Como resultado, defino cinco episodios que dan cuenta de la singular estructuraci\u00f3n hist\u00f3rica del espacio estatal porte\u00f1o.<\/p>\n<p>El primero surge a finales del siglo XIX, con la demarcaci\u00f3n del \u00e1rea administrativa municipal de Buenos Aires en 1884. Antes que cualquier regulaci\u00f3n o zonificaci\u00f3n oficial, el plano del Departamento de Obras P\u00fablicas divulgado en 1904 anticipa la concepci\u00f3n is\u00f3tropa y mono-funcional del territorio ofrecido casi por completo a la renta inmobiliaria y comercial (FIG 1). Salvo por el puerto y la aduana, la tajante divisi\u00f3n espacial del trabajo excluye \u00e1reas productivas y, por lo tanto, nace como un espacio de consumo y dependencia. Mientras se consolida este proyecto, en los sectores topogr\u00e1ficamente desfavorables, como las \u00e1reas inundables del sudoeste, las estrategias estatales promueven actividades transitorias, menos redituables que la renta inmobiliaria. Acompa\u00f1an los emprendimientos pioneros y privados, como los loteos de Soldati, con la ejecuci\u00f3n de infraestructuras m\u00ednimas de accesibilidad, algunos caminos, la estaci\u00f3n del tren y poco m\u00e1s.<\/p>\n<p>El segundo episodio, que se inicia en la d\u00e9cada del cuarenta, muestra los intentos por impulsar la forma del espacio estatal fordista a partir de dos c\u00e1nones urbanos modernos: el de la simbiosis entre las \u00e1reas industriales extendidas y los grandes pulmones verdes, y el que instituye el norte burgu\u00e9s y el sur obrero. La regulaci\u00f3n general del C\u00f3digo de Edificaci\u00f3n de 1959 incluye una nueva clase de suelo \u2013los grandes espacios libres (\u201curbanizaciones parque\u201d)\u2013 que se gestiona de forma particularizada (FIG 2). Se trata de \u00e1reas de intervenci\u00f3n especial que funcionan como un filtro. Por un lado, descomprometen al gobierno local de urbanizar sectores previamente clasificados como residenciales y, por otro, dejan \u201cfuera de norma\u201d a todos los asentamientos informales que, con la nueva regulaci\u00f3n, se sit\u00faan virtualmente en medio de un \u201cparque\u201d (el territorio de 1400 hect\u00e1reas que poco despu\u00e9s se dar\u00eda a conocer como Parque Almirante Brown).<\/p>\n<p>A partir de la d\u00e9cada del sesenta se inicia el tercer per\u00edodo que muestra c\u00f3mo la forma del espacio estatal (tras el simulacro del desarrollo industrial) retorna al modelo de la ciudad dependiente y mono-funcional. La estructura de pulmones verdes se cambia por la ret\u00edcula de autopistas urbanas que, a finales de los sesentas, era el \u00faltimo grito de la moda en el supermercado del urbanismo internacional. Al mismo tiempo, las grandes zonas residenciales y de espacios verdes se desagregan para diversificar los negocios inmobiliarios (FIG 3). Este tipo de desarrollo urbano se calibra en el C\u00f3digo de 1977 mediante tres estrategias espaciales: revalorizar el suelo urbano a partir del aumento de la densidad seg\u00fan criterios \u201cmorfol\u00f3gicos\u201d, facilitar la promoci\u00f3n del suelo a partir de unidades de gesti\u00f3n m\u00e1s acotadas, y flexibilizar la concesi\u00f3n privada de los espacios p\u00fablicos a trav\u00e9s de nuevos distritos gen\u00e9ricos. Nos referimos a las misteriosas manchitas celestes y verdes que aparecen en el dibujo del C\u00f3digo \u2013los \u201cE\u201d (equipamientos) y las \u201cU\u201d (urbanizaciones determinadas)\u2013 que, cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s, a\u00fan nos cuesta descifrar para qu\u00e9 sirven. La misma ambig\u00fcedad reguladora oculta estrat\u00e9gicamente los \u201cenclaves\u201d de actuaci\u00f3n especial \u2013y represiva\u2013 del Plan de Erradicaci\u00f3n de Villas de Emergencia (PEVE).<\/p>\n<p>A principios de la d\u00e9cada del ochenta, con la recuperaci\u00f3n de la democracia, se inicia el cuarto per\u00edodo. Los cambios en la Constituci\u00f3n Nacional reforman el espacio estatal, produciendo el reescalamiento de \u201clo local\u201d y creando dos nuevos territorios diferenciados. Uno hacia fuera, que rescata a la \u201cCiudad\u201d del magma del Conurbano, y otro hacia dentro a partir de la descentralizaci\u00f3n comunal (FIG 4). En este nuevo escenario, las comunas juegan un doble papel institucional: son \u00e1reas de regulaci\u00f3n general \u2013tienen autonom\u00eda\u2013 y, al mismo tiempo, unidades de intervenci\u00f3n especial a\u00fan dependientes de los objetivos del Gobierno de la Ciudad. La liviandad institucional de las comunas, sin embargo, es una estrategia espacial productiva. Permite, por un lado, \u201cdemocratizar\u201d la toma de decisiones en materia de pol\u00edticas urbanas y, por otro, desarticular los problemas de cada comuna al introducirlas en el r\u00e9gimen de los territorios emprendedores \u2013autosustentables\u2013 que, dicho llanamente, deben competir para conseguir inversiones y garantizar su propio desarrollo urbano. En este contexto, las \u201cinterpretaciones\u201d y \u201cexcepciones\u201d al c\u00f3digo urbano se naturalizan como un proceder rutinario.<\/p>\n<p>En el quinto per\u00edodo, que se inicia en 2008 con la aprobaci\u00f3n del Plan Urbano Ambiental, el modelo espacial ya no se identifica con una determinada estructura f\u00edsica, sino con una serie de \u201ccriterios\u201d asociados al planeamiento estrat\u00e9gico y sostenible, en l\u00ednea con el auge de la econom\u00eda del conocimiento y los servicios. A nivel general, se mantiene la zonificaci\u00f3n heredada de la d\u00e9cada del setenta y se solapan dos nuevas capas de regulaci\u00f3n y gesti\u00f3n: la de los distritos tem\u00e1ticos implementados para el desarrollo de las \u201cindustrias creativas\u201d (a la Comuna 8 le toc\u00f3 \u201cdeporte\u201d) y las \u201cUnidades Territoriales de Inclusi\u00f3n Urbana\u201d creadas para rehabilitar las villas miseria. Esta superposici\u00f3n de niveles de regulaci\u00f3n es funcional con dos estrategias espaciales (FIG 5). Por un lado, limitar la autonom\u00eda comunal a trav\u00e9s de la dependencia t\u00e9cnica y presupuestaria del Gobierno de la Ciudad. Y, por otro, soslayar los problemas urbanos estructurales (aquellos que afectan a toda la ciudad), fragmentando cada vez m\u00e1s los espacios de intervenci\u00f3n, evidenciando el car\u00e1cter ret\u00f3rico de las \u201crespuestas integrales\u201d, y la distribuci\u00f3n discrecional del presupuesto para algunos emprendimientos clave.<\/p>\n<p>Entre los m\u00e1s relevantes e innovadores, se destacan los proyectos de dos villas: la Villa 20 y la Ol\u00edmpica. El primero se plante\u00f3 como un programa piloto para censar y regularizar la poblaci\u00f3n de la Villa 20, induciendo un proceso que permitir\u00eda, a mediano plazo, incorporarla en el mercado inmobiliario formal. El segundo proyecto, el de la Villa Ol\u00edmpica, surgi\u00f3 de la necesidad de alojar a los atletas de los Juegos de la Juventud Buenos Aires 2018. Se trata de un conjunto de 1400 viviendas concentradas en un predio de 3,5 Ha que pertenec\u00eda al Parque de la Ciudad. Al margen de las cr\u00edticas que recibi\u00f3 el gobierno por la venta de suelo p\u00fablico, y m\u00e1s all\u00e1 de si la morfolog\u00eda de manzanas cuadradas es la adecuada para el sector, lo notable de este emprendimiento es que se encar\u00f3 a contramano de la gesti\u00f3n convencional de los grandes proyectos urbanos. En la primera etapa, el gobierno asumi\u00f3 el doble papel de promotor y agente inmobiliario. O, dicho de otro modo, se abstuvo de crear plusval\u00edas construyendo y vendiendo \u00e9l mismo las viviendas. En cambio, la segunda etapa se concibi\u00f3 a la vieja usanza. Al menos como se enfoc\u00f3 hasta ahora, el \u201clegado\u201d de los Juegos Ol\u00edmpicos ser\u00eda un elenco de grandes parcelas con servicios \u2013unidades de gesti\u00f3n\u2013 entregadas en bandeja a los desarrolladores privados.<\/p>\n<p>A pesar de la actual superposici\u00f3n de \u00f3rganos ejecutivos operando contra reloj y la cautela de los potenciales inversores privados ante el aura conflictiva del sudoeste (acentuada por las tomas de tierra de 2010 y 2014), las dos villas son m\u00e1s que un nuevo intento por activar el desarrollo inmobiliario en la Comuna 8. Desde el punto de vista estrat\u00e9gico, se trata de un momento clave dado por la constelaci\u00f3n de poderes (la concurrencia del mismo partido pol\u00edtico en la naci\u00f3n, la provincia y la Ciudad) que le permitir\u00eda al actual gobierno retomar el anhelo de \u201cnormalizar\u201d y hacer lucrativo al Sur, incorpor\u00e1ndolo en la l\u00f3gica emprendedora del resto de la Ciudad.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #808080;\"><strong>El plano inclinado<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Retomando la cuesti\u00f3n de partida, la relaci\u00f3n entre el plan y los proyectos \u2013entre el plan general y los planes especiales\u2013, podemos concluir, ahora s\u00ed, que su sinergia y reciprocidad est\u00e1 en crisis. Crisis de las herramientas urban\u00edsticas que no han acompa\u00f1ado los procesos de reestructuraci\u00f3n econ\u00f3mica, convirtiendo a los planes generales en postales de la ciudad modernista del siglo XX. Y crisis pol\u00edtica, sobre todo, por la imposibilidad de obtener el consenso suficiente como para actualizar los planes generales (y sus respectivos c\u00f3digos urbanos), dejando como \u00fanica opci\u00f3n operativa el uso de los planes especiales y, obviamente, las modificaciones puntuales a los planes generales ya aprobados. Este urbanismo fragmentado suscita una serie de cortocircuitos t\u00e9cnicos, reglamentarios e institucionales que no son neutrales. Muestran que el espacio estatal, el espacio construido y sostenido por el planeamiento urbano, es un terreno pol\u00edtico e institucional en disputa, sobre el cual diversas fuerzas sociales intentan dirigir su capacidad para estructurar el territorio.<\/p>\n<p>En este sentido, el caso de la Ciudad de Buenos Aires y su interrelaci\u00f3n con el sector sudoeste (la actual Comuna 8) ha sido productivo para desentra\u00f1ar la genealog\u00eda del espacio estatal, es decir, para mostrar c\u00f3mo cambia la interrelaci\u00f3n entre el plan general y los planes especiales en tanto espacios din\u00e1micos y complementarios, de mutua conformaci\u00f3n y ajuste. Si bien las leyes y c\u00f3digos urbanos establecen un v\u00ednculo de subordinaci\u00f3n entre ambos instrumentos, en la pr\u00e1ctica, evidencian una relaci\u00f3n que no es lineal ni jer\u00e1rquica, sino m\u00e1s bien horizontal y opcional. Por eso la superposici\u00f3n entre ambas figuras no es un \u201cerror\u201d de los t\u00e9cnicos o una \u201cfalla\u201d en el dise\u00f1o o implementaci\u00f3n de los planes urbanos. Lo que aparece en esos casos es la doble cara de las pol\u00edticas p\u00fablicas que permite, por un lado, impulsar estrategias para intervenir de forma selectiva y, por otro, producir \u201cefectos estatales\u201d evitando que se distorsione la imagen estable e imparcial con la cual solemos percibir a las instituciones del Estado. Del mismo modo, la selectividad espacial inherente al planeamiento urbano muestra que las escalas y jurisdicciones no existen como entidades ontol\u00f3gicas separadas, sino que, en la pr\u00e1ctica, son intermitentes, o est\u00e1n tenazmente imbricadas.<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>De lo anterior, decantan otras dos consecuencias metodol\u00f3gicas. La primera se refiere a que el desarrollo desigual inherente al planeamiento urbano solo puede entenderse atendiendo a un tipo de proceso que no es hist\u00f3rico, sino geneal\u00f3gico. M\u00e1s que una l\u00ednea, se trata de ciclos de inversi\u00f3n y regulaci\u00f3n que interact\u00faan, solap\u00e1ndose, y moldeando, en esa mezcla, los desequilibrios territoriales. La segunda consecuencia metodol\u00f3gica se refiere al car\u00e1cter permanente de algunas decisiones tomadas en el pasado \u2013que petrifican los desequilibrios territoriales\u2013 como, por ejemplo, la Ley de Ordenamiento Territorial de la Provincia de Buenos Aires y el C\u00f3digo Urbano porte\u00f1o (ambas leyes aprobadas durante la \u00faltima dictadura militar). En este sentido, los espacios de innovaci\u00f3n no se encuentran en los planes, sino en las estrategias socioecon\u00f3micas que movilizan nuevas capas de inversi\u00f3n y regulaci\u00f3n, aprovechando creativamente los marcos institucionales heredados o, eventualmente \u2013y con much\u00edsimo poder pol\u00edtico concentrado (como ahora)\u2013 configurando otros nuevos. Los espacios de innovaci\u00f3n tampoco dependen del consumismo tecnol\u00f3gico \u2013dise\u00f1os <em>smart<\/em>, manuales <em>ecofriendly<\/em> y recetas para \u201chacer ciudad\u201d\u2013 sino de la astucia para reencausar los instrumentos existentes, operando a trav\u00e9s de la amalgama de las instituciones anacr\u00f3nicas del pasado. Ya no hay tiempo para formalidades: se trata de gestionar el desequilibrio, hacia un lado o hacia otro. La ciudad no es la sumatoria de los proyectos en el tablero horizontal de los urbanistas, sino de las estrategias que, en el entretiempo, inclinan los c\u00f3digos y los planes arrastrando todo aquello que parec\u00eda equitativo y permanente.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Pablo Elinbaum<span style=\"color: #808080;\"><small><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><\/small><\/span><small><\/small><\/p>\n\n\t\t<\/div>\n\t<\/div>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><div class=\"vc_row wpb_row vc_row-fluid\"><div class=\"wpb_column vc_column_container vc_col-sm-12\"><div class=\"vc_column-inner\"><div class=\"wpb_wrapper\">\n\t<div  class=\"wpb_single_image wpb_content_element vc_align_left wpb_content_element\">\n\t\t\n\t\t<figure class=\"wpb_wrapper vc_figure\">\n\t\t\t<a href=\"https:\/\/curiosistas.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/46_T03_ELINBAUM_la-ciudad-como-proyecto-estatal-765x1024.jpg\" target=\"_blank\" class=\"vc_single_image-wrapper   vc_box_border_grey\"><img decoding=\"async\" width=\"1100\" height=\"1473\" src=\"https:\/\/curiosistas.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/46_T03_ELINBAUM_la-ciudad-como-proyecto-estatal.jpg\" class=\"vc_single_image-img attachment-full\" alt=\"\" title=\"PLOT-pag de referencia_CS5\" srcset=\"https:\/\/curiosistas.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/46_T03_ELINBAUM_la-ciudad-como-proyecto-estatal.jpg 1100w, https:\/\/curiosistas.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/46_T03_ELINBAUM_la-ciudad-como-proyecto-estatal-224x300.jpg 224w, https:\/\/curiosistas.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/46_T03_ELINBAUM_la-ciudad-como-proyecto-estatal-768x1028.jpg 768w, https:\/\/curiosistas.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/46_T03_ELINBAUM_la-ciudad-como-proyecto-estatal-765x1024.jpg 765w, https:\/\/curiosistas.com\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/46_T03_ELINBAUM_la-ciudad-como-proyecto-estatal-100x134.jpg 100w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/a><figcaption class=\"vc_figure-caption\">S\u00edntesis de los cinco episodios que conformaron el espacio estatal de la Ciudad de Buenos Aires. Se representan dos escalas de an\u00e1lisis. Una muestra las regulaciones generales en toda la jurisdicci\u00f3n municipal. La otra describe las regulaciones especiales en el territorio parcial del sudoeste, actual Comuna 8. En esta \u00faltima escala, se muestran tambi\u00e9n los ciclos de inversi\u00f3n en obras p\u00fablicas.  Fuentes: Elaboraci\u00f3n propia en base a planos oficiales del Gobierno de la Ciudad (c\u00f3digos, planes y reglamentos), planos hist\u00f3ricos de Buenos Aires (como el plano del Departamento de Obras P\u00fablicas, realizado en 1904 dirigido por Carlos Mar\u00eda Morales) digitalizados en la p\u00e1gina web del Instituto Geogr\u00e1fico Nacional, y los esquemas realizados por Anabella Roitman en \u201cLa conducci\u00f3n del crecimiento urbano: C\u00f3digos, planes y proyectos para la Comuna 8 de la Ciudad Aut\u00f3noma de Buenos Aires\u201d. IV Encuentro Nacional de J\u00f3venes investigadores San Juan, Argentina (2015).<\/figcaption>\n\t\t<\/figure>\n\t<\/div>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><div class=\"vc_row wpb_row vc_row-fluid\"><div class=\"wpb_column vc_column_container vc_col-sm-12\"><div class=\"vc_column-inner\"><div class=\"wpb_wrapper\">\n\t<div class=\"wpb_text_column wpb_content_element parrafo-sangria\" >\n\t\t<div class=\"wpb_wrapper\">\n\t\t\t<p><span style=\"color: #808080;\"><small><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Campos Venuti, G.: <em>Plan o proyecto: una falsa alternativa,<\/em> Ciudad y Territorio, 1984, 1\u20132(59\u201360), 55\u201360.<\/small><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #808080;\"><small><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Corominas, M.: <em>Plans molt especials<\/em>, Barcelona, Col\u00b7legi d\u2019Arquitectes de Catalunya, 2005.<\/small><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #808080;\"><small><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Este debate determin\u00f3 dos estilos de intervenci\u00f3n urban\u00edstica: uno que defiende la clara dependencia del plan sobre el proyecto (los proyectos \u201cdel\u201d plan) frente a otro que respalda la autonom\u00eda del \u00faltimo (los proyectos \u201cen\u201d el plan). V\u00e9ase: Secchi, B. (1989). I progetti del piano, Casabella n\u00ba 563, y Bohigas, O. (1983) Per un altre urbanitat. En Plans i Projectes per Barcelona, Ayuntamiento de Barcelona.<\/small><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #808080;\"><small><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Estos temas han sido abordados en diferentes investigaciones entre las que destaco los textos de Novick, A. y Nu\u00f1ez, T. (1995). De los planes de embellecimiento y extensi\u00f3n a los planes estrat\u00e9gicos. Documento de Trabajo; y Garay, A. (2007). Proceso de planificaci\u00f3n en el \u00e1rea metropolitana. La Gran Buenos Aires y su idea de ciudad. En A. Garay (Ed.), Lineamientos Estrat\u00e9gicos para la Regi\u00f3n Metropolitana de Buenos Aires (pp. 9\u201328). Buenos Aires: Subsecretarias de Planeamiento y Urbanismo y Vivienda del Gobierno Aut\u00f3nomo y de la Provincia de Buenos Aires.<\/small><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #808080;\"><small><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Estos enfoques han sido desarrollados en profundidad por Brenner, N. (2009). What is critical urban theory? City, 13(2\u20133), 198\u2013207 (incluido en esta edici\u00f3n de PLOT); y por Veyne, P. (1984). Foucault revoluciona la historia. Madrid: Alianza Editorial.<\/small><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #808080;\"><small><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Brenner, Neil: <em>New state spaces: urban governance and the rescaling of statehood<\/em>, New York: Oxford University Press, 2004.<\/small><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #808080;\"><small><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Gramsci, A.: <em>Cuadernos de la ca\u0301rcel,<\/em> Me\u0301xico, Era, 1984.<\/small><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #808080;\"><small><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Foucault, M.: \u201cGovernmentality\u201d<em>,<\/em> En Aradhana, S., y Akhil, G. (Eds.), <em>The Anthropology of the State,<\/em> Oxford, Maxwell Publishing, 2006.<\/small><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #808080;\"><small><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Jessop, B.: <em>State theory: putting the Capitalist state in its place,<\/em> University Park Pa.: Pennsylvania State University Press, 1990.<\/small><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #808080;\"><small><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Jessop, op. cit.<\/small><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #808080;\"><small><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Cf. Topalov, C.: <em>La urbanizaci\u00f3n capitalista: algunos elementos para su an\u00e1lisis,<\/em> F. Robert, Ed., Buenos Aires: Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires, 1979.<\/small><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #808080;\"><small><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Jessop, op. cit.<\/small><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #808080;\"><small><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Jessop: <em>State power: a strategic-relational approach<\/em>, Cambridge; Malden MA: Polity, 2007.<\/small><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #808080;\"><small><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Brenner, op. cit.<\/small><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #808080;\"><small><a style=\"color: #808080;\" href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Galland, D., &amp; Elinbaum, P., \u201cRedefining Territorial Scales and the Strategic Role of Spatial Planning\u201d, <em>DISP<\/em>, 51(4). P. 70-88, 2015.<\/small><\/span><\/p>\n\n\t\t<\/div>\n\t<\/div>\n<\/div><\/div><\/div><\/div>\n<button class=\"simplefavorite-button\" data-postid=\"2384\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Favorite <i class=<\/button><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el marco de la publicaci\u00f3n en PLOT46 del Parque Ol\u00edmpico por el Ministerio de Desarrollo Urbano y Transporte GCBA, el texto \u201cLa ciudad como proyecto estatal\u201d del arquitecto Pablo Elinbaum expone la genealog\u00eda del espacio estatal porte\u00f1o. <\/p>\u2026","protected":false},"author":3,"featured_media":2386,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[106,108,244,245],"estudio_arquitectura":[],"class_list":["post-2384","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-106","tag-buenos-aires","tag-pablo-elinbaum","tag-plot46"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/curiosistas.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2384","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/curiosistas.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/curiosistas.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/curiosistas.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/curiosistas.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2384"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/curiosistas.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2384\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/curiosistas.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2386"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/curiosistas.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2384"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/curiosistas.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2384"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/curiosistas.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2384"},{"taxonomy":"estudio_arquitectura","embeddable":true,"href":"https:\/\/curiosistas.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/estudio_arquitectura?post=2384"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}